
Graduación de la VII Promoción de Alegra
Todas las promociones son únicas y muy especiales. Pero hay algunas que suponen un hito en la historia de Alegra. Y es que la VII Promoción ha sido especialmente significativa para todos nosotros. Son las primeras alumnas que han recorrido el camino completo en el colegio: entraron en Primero de Infantil y hoy se gradúan en 2º de Bachillerato. Han crecido con Alegra y Alegra ha crecido con ellas.
Familias, profesoras, personal del colegio y amigos acompañamos a las alumnas en un acto de Graduación llena de emoción, recuerdos y agradecimiento.
Una promoción que forma parte de la historia del colegio
Durante su intervención, la directora del colegio, Marta Jiménez de los Galanes, recordó el carácter único de esta promoción.
“Entrasteis cuando el colegio apenas comenzaba. Habéis visto construir edificios, abrir etapas, llegar profesoras, nacer tradiciones. Habéis crecido al mismo tiempo que crecía Alegra”, recalcó Marta Jiménez de los Galanes en su discurso.
La ceremonia giró en torno a una idea muy presente durante todo el acto: las raíces.
Raíces académicas, humanas y espirituales que las alumnas han ido construyendo durante estos años y que ahora les permitirán afrontar con confianza la nueva etapa universitaria.
“Las raíces no se ven, pero sostienen todo lo demás. Son las que permiten crecer, resistir las tormentas y dar fruto”.
Más que una graduación
A lo largo de la ceremonia se recordó que la educación va mucho más allá de los resultados académicos.
Las alumnas han completado con éxito el Programa del Diploma del Bachillerato Internacional, una etapa exigente que les ha enseñado a investigar, pensar con profundidad, trabajar con rigor y asumir responsabilidades.
Pero, sobre todo, se destacó aquello que no aparece en ningún expediente académico: las amistades construidas, las dificultades superadas, las decisiones tomadas y la persona en la que cada una se ha ido convirtiendo.
“Lo más importante que os lleváis de Alegra no cabe en un diploma”, les dijo Militza Hernández, Directora Académica, a las alumnas.














Un mensaje para el futuro
El discurso del invitado especial de la tarde a cargo de Don Carlos Abella y de Arístegui, diplomático y embajador, animó a las alumnas a afrontar el futuro con ilusión, libertad y sentido de servicio.
Les recordó que el mundo necesita personas bien preparadas, pero también personas capaces de mirar a los demás y comprometerse con aquello que merece la pena.
“Con vosotras están sentados vuestros verdaderos lideres, vuestros padres y madres. Son quienes os han traído a la vida, quienes os bautizaron. Son quienes os han educado, enseñado, cuidado, y siempre querido. Vuestros auténticos lideres se encuentran en vuestro círculo más cercano. Son también vuestros abuelos y abuelas, y hermanos, vuestras familias. Son quienes siempre os van a apoyar, a ayudar y con quienes podréis contar de forma INCONDICIONAL, con mayúsculas”.
Gracias, Don Pablo
La graduación sirvió también para rendir homenaje a una persona muy querida por todo el colegio.
Tras casi quince años acompañando a familias, alumnas y profesoras, el capellán Don Pablo Molero, comenzará una nueva etapa de su ministerio sacerdotal. La directora quiso agradecer públicamente su entrega durante todos estos años:
“Hoy hemos hablado mucho de raíces. Y Don Pablo ha sido, sin duda, una de las personas que ha ayudado a que este colegio echara raíces profundas”, dijo Marta Jiménez de los Galanes en su discurso.
Su cercanía, su disponibilidad constante y su labor silenciosa han formado parte de la vida cotidiana del colegio desde prácticamente sus inicios.
El Merit Badge de plata
Esta graduación tuvo también un significado muy especial para varias familias del colegio. Con ella concluye la etapa escolar de aquellos padres que apostaron por Alegra desde el principio, cuando el colegio abrió sus puertas en 2011 y sus hijas comenzaron Primero de Infantil.
Durante la ceremonia, el colegio les hizo entrega del Merit Badge de Plata, una distinción reservada a las familias que han recorrido completo el camino de Alegra. Familias que confiaron en un proyecto que apenas comenzaba y que hoy ven graduarse a su última hija.
Como recordó la directora durante el acto, «las familias que hoy lo reciben confiaron en Alegra desde sus comienzos. Trajeron aquí a sus hijas en 2011 en Primero de Infantil, cuando el colegio apenas daba sus primeros pasos, y hoy ven graduarse a la última de ellas». Un reconocimiento sencillo, pero cargado de gratitud, para quienes han formado parte de la historia del colegio desde sus primeros capítulos.
Un árbol para recordar de dónde vienen
Durante la Fiesta de Fin de Curso celebrada unos días antes, la VII Promoción recibió una placa conmemorativa y dejó plantado un árbol en el colegio.
A partir de ahora, cada promoción dejará también el suyo.
No podía haber un símbolo más adecuado para quienes han sido las primeras en completar todo el recorrido de Alegra.
Porque, aunque ahora comienzan nuevos caminos, siempre formarán parte de Alegra.

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