
Opera Day: Cuando el aprendizaje se convierte en experiencia
Aire fresco en plena ola de calor. Con Snow Maiden (Snegúrochka), la ópera de Tchaikovsky inspirada en una leyenda popular rusa, las alumnas de PAI trasladaron al público a los paisajes nevados y mágicos del invierno. Sobre el escenario pudimos disfrutar de un despliegue de color, música, teatro, danza y creatividad. Sin embargo, lo más importante del Opera Day de Alegra no ocurre durante las dos funciones finales. Ocurre mucho antes. Porque en Alegra la ópera no es un espectáculo. Es un proyecto educativo.
Durante semanas, más de 300 alumnas de PAI 1 a PAI 4 las alumnas participan en un proceso que implica a distintas asignaturas y profesoras. La literatura, la música, la historia, el arte y la expresión escénica se entrelazan para ayudarles a comprender una obra compleja y transformarla en una representación accesible para ellas mismas y para el público.
El resultado final es importante, pero no es el objetivo principal. Lo verdaderamente valioso es todo lo que ocurre durante el camino.
Una tradición educativa en Alegra
La Opera Day se ha convertido en una de las experiencias más características de la etapa de Secundaria. No porque forme artistas profesionales ni porque busque la perfección escénica, sino porque permite a las alumnas enfrentarse a retos reales y desarrollar habilidades que les acompañarán mucho más allá del colegio.
La confianza para hablar en público, la capacidad de colaborar, la perseverancia ante la dificultad, el gusto por la belleza y el valor del esfuerzo compartido son algunos de los aprendizajes que permanecen cuando el telón se cierra.
Por eso, al finalizar cada edición de Opera Day, lo más importante no es la representación que el público acaba de ver, sino todo lo que las alumnas han llegado a ser durante el proceso.




























Acercar a las alumnas al mundo real
Lo que hace especialmente innovador este proyecto es su apuesta por acercar a las alumnas a la realidad del mundo profesional de las artes escénicas. Para ello, el montaje reproduce, en la medida de lo posible, el funcionamiento de una producción operística, implicando a los distintos perfiles profesionales que intervienen en ella.
Al final del segundo trimestre tienen lugar las audiciones. Las alumnas interesadas se presentan a las audiciones para conseguir un papel. Un jurado compuesto por profesoras de varios departamentos eligen a las protagonistas. Para el casting de Snow Maiden se presentaron un total 84 alumnas.
Además, en cada edición contamos con la participación de cantantes y un pianista profesionales, que acompañan a las alumnas durante los ensayos y las representaciones, enriqueciendo la experiencia artística y formativa.