
Octubre, 2023
Espacios educativos para la laboriosidad de los hijos
Con el arranque del nuevo curso de los hijos, llega para los padres una nueva oportunidad en la que los tiempos ponen en bandeja potenciar el quehacer educativo de los progenitores de la familia.
Es el momento de pensar en la gran virtud de la laboriosidad y sus hermanas pequeñas: la constancia, el orden, el aprovechamiento del tiempo, el cumplimiento del deber… y un no tan pequeño etcétera.
Diseñar las tardes de diario en casa pueden crear un buen clima de trabajo y calma, que redundará en mejores resultados escolares, una mejor vida familiar y, sobre todo, un tiempo educativo familiar pilotado por padres que desean que sus hijos sean grandes trabajadores y amen el esfuerzo. Educar en laboriosidad requiere una serie de espacios protegidos que faciliten el crecimiento, poco a poco, en virtud.
Los niños pasan gran parte del día en el colegio con unas rutinas, pero ¿qué ocurre al llegar a casa? ¿Cómo va a ser el diseño de las tardes en casa para que aprendan el valor del trabajo?
Hay que descansar, de acuerdo, pero ojo con equiparar un descanso de vida laboral con un descanso del diario de la vida escolar.
El hijo ha trabajado en el colegio, pero también ha disfrutado de patios con los amigos, a lo mejor ha tenido educación física, ha expuesto un trabajo, etc… Es decir, la vida escolar es tan variada, compartida y recompensada, que tiene en sí muchos alicientes. Por eso, quizás con un rato de merienda o hacer algún recado sea muchas veces suficiente como para considerarlo descanso.
El diseño de las tardes: horarios y actividades
Claro que sí a las actividades extraescolares, pero calibrando siempre que el centro de la tarde o de los días de diario, sea la tarea escolar, de tal modo que con la organización de las actividades organicemos también una dedicación suficiente al estudio y aseguremos tiempo en casa.
Un horario de las tardes familiares que construye orden, responsabilidad y que refleja el valor del cumplimiento del deber. La propuesta de un horario, aceptado por todos y con el que contamos a priori. Así evitamos el desorden de funcionar a demanda o el tender a la improvisación como plan único. De la misma manera, puede ser buena máxima la de que a diario “estudio en mi casa mejor que en la de otros”.
Laboriosidad y pantallas
Particular atención educadora para una laboriosidad lograda merece el uso de las pantallas. La atención es requisito en el combate de la virtud de la laboriosidad. Es obvio que no se rinde ni se trabaja bien, compaginando móvil y estudio.
Si queremos que los hijos rindan, montemos un parking para móviles en el que también vayamos por delante con el ejemplo y aparquemos el nuestro.
¿Y si estudia con iPad o tableta digital? Además de asegurarnos que tiene las restricciones previstas, es aconsejable marcar temporalmente el uso del dispositivo. Normalmente el tiempo de uso es limitable porque los deberes están temporizados, porque existe el trabajo off-line, porque los cuadernos siguen siendo la herramienta principal de trabajo… y porque hay que irse a la cama pronto para dormir lo necesario.
¿Salir en día de diario si ya he terminado de estudiar hoy? Mejor no, de diario son mejores las actividades que fomenten la laboriosidad, actividades que educan y son alternativa de ocio: un buen libro, un juego, una manualidad o cualquier otra tarea que entretenga a ese hijo y le guste pero que tenga un cariz de tiempo libre ocupado provechosamente en pro de la propia formación o de los demás.
Para todo esto, quizás como padres se nos plantea la necesidad de estar en casa por las tardes y velar así por espacios educativos propicios para laboriosidad. Ánimo y si es posible, hazlo, y si no, seguro que encontraréis alguna solución que involucre una supervisión adecuada.
Bienvenido nuevo curso en el que educaremos en laboriosidad con un diseño educativo familiar en consonancia.
Inés Somolinos
Profesora Lengua y Literatura PD